CLIMA | EL NIÑO 2026
El Pacífico, más caliente que nunca: qué significa el Súper Niño para el Litoral y el campo
El agua del Pacífico ecuatorial está 3,4 °C por encima de lo normal, la marca más alta en más de cuatro décadas de mediciones satelitales. Qué datos lo muestran, por qué eso moja al Litoral y qué puede pasar con los ríos, las cosechas y las ciudades en los próximos meses.
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Lo que tenés que saber
- El 22 de octubre el agua de la región Niño 3.4 estaba a 30,1 °C: 3,4 °C por encima del promedio 1991-2020, el valor más alto desde que hay registros satelitales diarios (1981).
- El Niño de 2015-16 había llegado a +3,0 °C y el de 1997-98 a +2,5 °C, y lo hicieron recién en noviembre y diciembre. Este todavía no tocó su pico.
- El SMN prevé lluvias superiores a lo normal hasta diciembre en el Litoral, Córdoba, La Pampa, sectores de Cuyo y el oeste bonaerense. El Paraná ya tiene evacuados.
A unos 9.000 kilómetros de Corrientes, en el medio del océano Pacífico, el agua está más caliente que nunca. El 22 de octubre, la franja ecuatorial que los climatólogos llaman región Niño 3.4 marcó 30,1 °C. Lo normal para esta fecha es 26,7 °C. La diferencia, 3,4 °C, es la más grande desde que los satélites miden ese mar todos los días, en 1981.
Ese número, que parece lejano, decide buena parte de lo que va a llover en el Litoral, en la Pampa húmeda y en la cuenca del Paraná durante la primavera y el verano. Y ya se está sintiendo: la semana pasada el Paraná obligó a evacuar familias en Corrientes y en Paraguay.
Cómo se llega a ese dato
La temperatura del mar se mide con satélites que leen el calor de la superficie del océano, corregidos con boyas y con barcos. La agencia climática de Estados Unidos (NOAA) une todo eso en una serie diaria llamada OISST, que arranca en septiembre de 1981. La Universidad de Maine la publica en su sitio Climate Reanalyzer, de acceso libre.
La región Niño 3.4 es un rectángulo del Pacífico ecuatorial, entre los 5° de latitud norte y sur y entre los 170° y 120° de longitud oeste. Es el termómetro que el mundo usa para saber si hay El Niño: cuando el agua de ahí se calienta más de lo normal durante varios meses, cambia la circulación de la atmósfera en medio planeta.
Para saber si un día es “normal”, se compara cada día con el promedio de ese mismo día entre 1991 y 2020. Es lo que muestra el gráfico principal de esta nota: cada línea gris es un año, y la roja es 2026.
Fuente de este análisis: DOTS. Los cálculos y los gráficos de esta nota los elaboró DOTS (Datos · Observación · Territorio · Satélite), un observatorio territorial argentino que reúne en un solo lugar lo que miden los satélites, las estaciones meteorológicas y los modelos de clima, suelo y ríos. Sigue El Niño, las crecidas de la Cuenca del Plata, la lluvia, la sequía, los incendios y los desmontes, y lo ordena alrededor del lugar donde se toman las decisiones: el campo, el lote, la localidad. Una regla lo distingue: cada número dice de dónde viene, cuándo se midió y si es una observación, un cálculo o un pronóstico. Cuando una fuente no responde, DOTS lo declara en lugar de completar el hueco con un valor supuesto.
Más que en 1983, 1998 y 2016
Los tres grandes Niño que dejaron marca en la Argentina fueron los de 1982-83, 1997-98 y 2015-16. Los tres trajeron crecidas históricas en el Litoral. Ninguno llegó tan alto como este.

Hay un dato que agrava el cuadro: los Niño anteriores alcanzaron su punto máximo entre noviembre y diciembre. El de 2026 ya superó a todos en octubre, y los pronósticos indican que sigue creciendo hasta fin de año.
Dos formas de medir lo mismo
Para clasificar oficialmente el evento, la NOAA usa un índice distinto: un promedio de tres meses que, además, descuenta el calentamiento general de todos los océanos tropicales. Con ese criterio, que busca aislar el efecto de El Niño del cambio climático de fondo, los números son más bajos. En su informe del 8 de octubre, la NOAA ubicó el índice en +2,1 °C, mantuvo el aviso de El Niño y calculó en 83% la probabilidad de que supere los +2,5 °C entre octubre y diciembre, el nivel de los eventos más intensos.
Las dos mediciones dicen lo mismo con distinta vara. Una muestra cuánto se calentó el agua de verdad; la otra, cuánto más que el resto del trópico. Para la lluvia que llega a la Argentina importan las dos: el océano más caliente carga más humedad en la atmósfera.
Mes a mes
El calentamiento no fue de golpe. En enero, el Pacífico estaba incluso un poco más frío que lo normal. Desde mayo empezó a subir sin pausa, a un ritmo de medio grado por mes.

Por qué el Pacífico moja al Litoral
Cuando el Pacífico ecuatorial se calienta, cambia el recorrido de las corrientes de aire en altura. Sobre Sudamérica, eso suele reforzar el ingreso de aire húmedo desde el norte y frena el avance de los frentes fríos, que quedan estacionados sobre el noreste argentino, el sur de Brasil, Paraguay y Uruguay. El resultado, en los años Niño, es más lluvia de lo normal en primavera y verano en esa zona. Es justamente donde nacen y corren el Paraná, el Uruguay y el Paraguay.
El Servicio Meteorológico Nacional lo puso en su pronóstico trimestral del 30 de septiembre: para octubre, noviembre y diciembre prevé lluvias superiores a lo normal en el Litoral, Córdoba, el oeste de Santa Fe, La Pampa, sectores de Cuyo y el oeste bonaerense, con temperaturas más bajas que lo habitual en buena parte de esa franja. En cambio, el oeste del NOA tendría menos lluvia. Según declaró a Infobae el especialista del SMN José Luis Stella, el máximo del evento se espera entre fines de la primavera y el comienzo del verano.
Lo que ya está pasando
El Paraná ya dio la primera señal. Según Defensa Civil de Corrientes, a mediados de octubre había 222 personas reubicadas en la provincia, con evacuados en Itatí, la isla Apipé, Ituzaingó y barrios de la capital. Del otro lado del río, la Secretaría de Emergencia Nacional de Paraguay informó unas 1.500 familias evacuadas en Alto Paraná y Ñeembucú. En Ayolas, el intendente dijo que el río no estaba tan alto desde 1983. La Entidad Binacional Yacyretá advirtió que hay alta probabilidad de nuevos picos en los próximos meses.
Qué puede pasar
Los grandes Niño dejan un patrón conocido en la Argentina. No todos los efectos son malos, y ninguno es seguro: son tendencias.
En los ríos. Crecidas largas del Paraná, el Uruguay y el Paraguay, que pueden durar meses. En 1983 y en 1998 hubo evacuaciones masivas en Corrientes, Chaco, Santa Fe y Entre Ríos. En diciembre de 2015 el Uruguay inundó Concordia.
En el campo. La lluvia recarga los perfiles del suelo y suele favorecer la siembra de soja y maíz en la zona núcleo. Pero en los campos bajos del Litoral y la cuenca del Salado aparecen los anegamientos, se pierden lotes y se complica el acceso por caminos rurales. El trigo que se cosecha en noviembre y diciembre corre riesgo de demoras, enfermedades por hongos y pérdida de calidad. La ganadería de islas y bajos tiene que mover hacienda a tiempo.
En las ciudades. Más tormentas fuertes, anegamientos urbanos y presión sobre los desagües. Con más agua estancada, crece también el riesgo de mosquitos y de dengue cuando llegue el calor.
Fuera de la franja húmeda. El oeste del NOA y el sur de la Patagonia tienden a tener menos lluvia que lo normal.
Lo que todavía no se sabe
El dato de octubre es preliminar y puede corregirse unas décimas. Un pronóstico estacional da probabilidades, no fechas: no dice cuándo ni dónde va a caer cada tormenta. Y aunque El Niño empuja la balanza hacia la lluvia, cada temporada tiene sus propias sorpresas.
Lo que sí se sabe es que el Pacífico entra al verano en un estado que no tiene antecedentes en la serie moderna. Para el Litoral, eso significa prepararse con tiempo: seguir los avisos del SMN y del Instituto Nacional del Agua, revisar los planes de evacuación de las localidades ribereñas y, en el campo, planificar la cosecha fina y el manejo de la hacienda en los bajos.
Fuentes
- DOTS (Datos · Observación · Territorio · Satélite), observatorio territorial: cálculos, comparaciones históricas y gráficos.
- NOAA, serie diaria OISST 2.1 de temperatura del mar, región Niño 3.4, vía Climate Reanalyzer (Universidad de Maine).
- NOAA, Centro de Predicción Climática, Discusión diagnóstica ENSO del 8 de octubre de 2026.
- Servicio Meteorológico Nacional, pronóstico climático trimestral octubre-diciembre 2026, según Perfil e Infobae.
- Crecida del Paraná, octubre de 2026: Defensa Civil de Corrientes y Secretaría de Emergencia Nacional de Paraguay, según Filo.news.


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