Internacional
SACUDIDA FINANCIERA EN WALL STREET. El "efecto Nueva York": bonos en caída, salto del dólar y un riesgo país que refleja la creciente desconfianza global
La gira del Presidente y el ministro Caputo por Estados Unidos finalizó con discursos altisonantes en la ONU y exabruptos hacia la dirigencia local. El mercado reaccionó con cautela y escepticismo: la deuda soberana se desplomó, los dólares financieros alcanzaron nuevos récords y las severas críticas del gobernador Axel Kicillof terminaron por acentuar las dudas sobre la viabilidad del programa económico.

El paso de la delegación argentina por Nueva York, encabezada por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo, dejó un balance financiero marcadamente negativo en los mercados internacionales y locales. Lejos de consolidar un clima de predictibilidad para la llegada de capitales o el financiamiento internacional, las presentaciones ante fondos de inversión y la intervención ante la Asamblea General de la ONU derivaron en una nueva ola de desconfianza que impactó de lleno en la cotización de los activos argentinos.
En los días posteriores a las exposiciones en Manhattan, los bonos soberanos en dólares (GD29, AL30 y globales) sufrieron caídas sostenidas. Como contrapartida, el riesgo país escaló en torno a los 570 puntos básicos y los dólares financieros aceleraron su marcha ascendente, llevando tanto al dólar blue ($1.560) como al mayorista ($1.520) y los tipos de cambio libres a valores récord.
Un frente diplomático tenso y críticas a la ONU Durante la Asamblea General de la ONU, el mandatario argentino pronunció un discurso en el que arremetió de forma frontal contra el organismo multilateral. Tildó a las Naciones Unidas de “Leviatán de múltiples tentáculos” y criticó severamente la Agenda 2030, calificándola como “un programa de gobierno supranacional de corte socialista”.
Además de desmarcarse de los consensos globales sobre desarrollo sostenible, el Presidente apuntó contra la posición de la ONU en el reclamo por las Islas Malvinas. Si bien la diplomacia oficial buscó enmarcar la postura como una defensa radical de la libertad, la retórica generó desconcierto e incomodidad en medios y cancillerías internacionales.
Posteriormente, en breves intercambios con la prensa acreditada en la Gran Manzana, Milei ofreció una polémica explicación sobre la inestabilidad de los mercados:
“El riesgo país se mantiene en la zona de los quinientos. Sube, fluctúa. Si aparecen pelotudos hablando por Nueva York, sube, obvio”.
La contundente réplica de Kicillof: el contrapeso político que escuchó Wall Street Las declaraciones del Presidente no tardaron en encontrar una respuesta de peso en la escena política nacional. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, cruzó con dureza la comitiva oficial y las definiciones vertidas en Nueva York, marcando el pulso de la principal fuerza opositora.
Kicillof remarcó que las idas y venidas en Estados Unidos dejaron al desnudo la “falta de un plan sustentable” y la pretensión del Gobierno de achacar la volatilidad de los mercados a la dirigencia opositora en lugar de a sus propios desequilibrios económicos. En sus intervenciones públicas, el mandatario bonaerense señaló:
Inconsistencia económica: Argumentó que la suba del dólar y la caída de los bonos no son consecuencia de “dichos o discursos”, sino de la incapacidad del Banco Central para acumular reservas netas y de la falta de un horizonte de vencimientos de deuda claro.
Aislamiento internacional: Denunció que el ataque frontal de Milei a las Naciones Unidas y la ruptura de consensos históricos deterioran la imagen institucional de la Argentina ante los inversores que buscan seguridad jurídica y previsibilidad.
Impacto en el financiamiento subnacional: Advirtió que el salto del riesgo país encarece de forma dramática el crédito no solo para la Nación, sino para las provincias y los proyectos productivos del sector privado.
Para los analistas internacionales, las duras advertencias de Kicillof cobran un significado central: confirman que las reformas que Milei busca vender en Wall Street enfrentan un severo escollo político institucional en el territorio, restándole credibilidad a la gobernabilidad y a la permanencia de las medidas en el mediano plazo.
La frustración de Wall Street con las metas financieras Mientras el Presidente concentraba la atención mediática en la sede de Naciones Unidas, el ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo un encuentro a puertas cerradas con más de 50 ejecutivos de fondos de inversión en la sede de JPMorgan.
Allí, el equipo económico ratificó la decisión de no regresar al mercado voluntario de crédito internacional para emitir deuda bajo legislación extranjera, argumentando que las tasas de interés continúan siendo demasiado elevadas. Aunque Caputo intentó llevar tranquilidad garantizando el cumplimiento de los vencimientos mediante recursos de organismos multilaterales y financiamiento en pesos, la ratificación de que la Argentina no tiene acceso al crédito voluntario sembró dudas en los grandes operadores.
Evolución de variables tras el viaje a Nueva York ├── Bonos en dólares: Bajas consecutivas (-1,3% a -1,8% en ADRs y Globales) ├── Riesgo País: Crecimiento acumulado situándose en ~578 bps ├── Dólar Blue: Nuevo máximo nominal cerca de $1.560 └── Reacción de la oposición: Kicillof señala la inviabilidad del plan y el deterioro institucional La mirada del mercado: desconfianza sobre las reservas Analistas financieros y banqueros de inversión internacionales coincidieron en que el mensaje del Gobierno adolece de precisiones respecto al esquema cambiario y la acumulación neta de reservas por parte del Banco Central. El escepticismo sobre cómo enfrentará la Argentina los vencimientos de deuda superiores a los 20.000 millones de dólares en los próximos años terminó eclipsando los avances fiscales presentados por el Ejecutivo.
El viaje a Estados Unidos, que buscaba proyectar una imagen de solidez y convicción ante la comunidad de negocios global, terminó acentuando las dudas. El choque de narrativas entre los exabruptos del Ejecutivo en Manhattan y los señalamientos de la oposición encabezada por Kicillof deja en evidencia que el mercado exige garantías financieras concretas e institucionalidad antes que definiciones ideológicas.


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